Protección y estabilización postquirúrgica basada en la biología real
El Protocolo de Activación ARC™ corresponde a la fase inicial del proceso postoperatorio, en el que el cuerpo se encuentra en un estado de inflamación activa, una alta producción de líquido y una vulnerabilidad tisular.
En esta etapa, el cuerpo inicia un proceso natural de drenaje y reorganización interna que no se produce según un horario fijo, sino según la respuesta biológica individual de cada paciente.
Por esta razón, este protocolo no está estructurado por un número fijo de sesiones, sino por la evolución clínica.
Algunos pacientes completan esta fase en aproximadamente 7–8 días, mientras que otros pueden necesitar entre 14 y 15 días o más, dependiendo de:
- Tipo de cirugía
- Nivel de trauma quirúrgico
- Respuesta inflamatoria individual
- Capacidad de drenaje del sistema linfático
ARC™ no funciona según un horario.
👉 Funciona basándose en el comportamiento del tejido.
Durante esta fase, el objetivo principal no es esculpir ni reducir el volumen, sino más bien:
- Facilitar la drenaje linfático de manera controlada
- Reducción de la presión intersticial sin colapsar los capilares
- Mantener una microcirculación activa
- Proteja las áreas tratadas
- Evite los estímulos que puedan inducir una fibrosis prematura
Los procedimientos se realizan utilizando técnicas suaves, precisas y dirigidas estratégicamente, respetando la biología del tejido reparador.
El proceso continúa progresivamente hasta que el paciente cumple los criterios clínicos necesarios para avanzar a la siguiente etapa (Fase R — Regulación), como por ejemplo:
- Reducción significativa de la edema
- Ausencia de sensibilidad reactiva
- Buena tolerancia a la estimulación manual
- Estabilidad tisular observable
Hasta que se cumplan estas condiciones, el paciente no avanza a la siguiente fase.